La «Fiesta del Obispillo» en la Catedral de Murcia


El 28 de diciembre es el día de Todos los Santos y la tradición manda que se gasten algunas bromas. También la Iglesia celebra este día con una inocentada. Se trata de la “Fiesta del Obispillo”, tradición que arranca en la Edad Media.

La fiesta es la siguiente: los muchachos de la Escolanía de la Catedral de Murcia eligen a un compañero, normalmente que haya hecho la comunión ese año, y lo proclaman Obispo de la Diócesis. Es revestido con ropas litúrgicas, mitra y báculo incluidos; sus compañeros hacen lo propio vistiéndose de sacerdotes. El “Obispillo” y sus colegas toman posesión de la catedral, realizan ceremonias, imparten bendiciones… etc

Esta fiesta se celebra en muchos sitios de España y Europa, en París ya se celebraba desde 1212. Tradicionalmente se nombraba al “Obispillo” el 6 de diciembre y su mandato duraba hasta el 28 de diciembre, día de los Inocentes.

Como no podía ser de otra manera, el auténtico Obispo dimitía simbólicamente. Esta fiesta siempre tuvo un sentido oculto de crítica hacia la Iglesia, pero era tolerada sin prejuicios.

Aunque en determinados momentos fue incluso prohibida. Como en el Concilio de Basilea (1445), donde  se dictaron limitaciones al respecto o el Concilio de Trento (1566), cuando se generalizó su prohibición. Durante la primera mitad del siglo XVI, se prohibió en diócesis como las de Sevilla, Lérida, Gerona, Perpiñán o Mallorca.

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