Garrote Vil, La Perla de Murcia, Cánovas, intentos de regicidio anarquista


Ya contamos hace algún tiempo, la relación que mantenía el Presidente del Consejo de Ministros Cánovas del Castillo con la Región de Murcia, y el papel «salvador» que pudo ejercer respecto al ajusticiamiento público de La Perla. Hecho que a la postre resultó ser la última ejecución pública estatal en la Historia de España.

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Cánovas del Castillo, el hombre que pudo salvar a La Perla

Nos puede resultar difícil entender cómo el gobierno no indultó a Josefa. Teniendo en cuenta la presión popular, a favor de la reo, que la ciudadanía murciana mostró durante el proceso judicial. [Historia de la ejecución de La Perla en Murcia] Pero claro, es que aquellos eran otros tiempos y si nos paramos a analizar algunas situaciones, encontraremos relaciones casi directas que ayudan a comprender porqué La Perla terminó finalmente en el patíbulo.

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Miguel Angiolillo, asesino de Cánovas del Castillo

En primer lugar nos podemos imaginar que la distancia entre el pueblo y la clase política de la época era abismal.

Precisamente fue el mismo Cánovas el que expresó en una ocasión: «La opinión pública no debe pesar tanto en las decisiones como la de los hombres que gobiernan». La situación política tampoco era estable en la España del siglo XIX. Como ejemplo podemos citar que tras la muerte de Fernando VII, la regencia cae en manos de María Cristina de Borbón su esposa y madre de Isabel II. Para sostener el poder, la consorte, se ayudó de una parte del ejército muy trabajado por sociedades secretas y masónicas. [Van Halen, el militar masón que conspiró contra Fernando VII y fue encarcelado en Murcia]

Entrando de lleno en el asunto. El 2 febrero 1852, un cura llamado Martín Merino atentó contra Isabel II. La hirió con un puñal en el pecho. El sacerdote fue degradado canónicamente y condenado a garrote vil (como Josefa). La reina quiso perdonarle la vida pero la condena se cumplió.

El 25 octubre 1878, Juan Oliva Moncasi, afiliado a la Internacional Socialista, dispara dos veces sin acierto contra Alfonso XII en la calle Mayor de Madrid. Juzgado y condenado a muerte, el rey quiso su indulto pero el gobierno lo ejecutó. El monarca pasó a la hija del ajusticiado una pensión de su peculio particular.

Con estos antecedentes «reales» no extraña que no hubiera perdón para La Perla.

Otro dato para finalizar. El 7 junio 1896, unos anarquistas lanzan una bomba contra la procesión del Corpus en Barcelona. Fueron fusilados en Montjuich el 4 mayo 1897. El 8 agosto 1897, Cánovas del Castillo y su esposa pasan unos días de veraneo en el balneario de Santa Águeda (Mondragón). El anarquista Miguel Angiolillo descarga tres tiros sobre el presidente que muere en el acto. Quería vengar a sus «compañeros» de la procesión del Corpus. Juzgado en Consejo de Guerra. Delito: asesinato con premeditación y alevosía contra una autoridad constituida y sin circunstancias atenuantes ni eximentes. Condena: pena de muerte a garrote vil. Ejecutado en la cárcel de Vergara el 20 agosto 1897.

 

Fuente: Grandes Figuras de la Historia de España. Castelar y Cánovas. Círculo de Amigos de la Historia.

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