Arroz de Calasparra, valores naturales y la etnia buyi de China


Arroz. Los arrozales en Calasparra son un espacio agrícola pero también constituyen un lugar lleno de valores naturalistas.

No se sabe con certeza en qué momento histórico se empezó a cultivar arroz en Calasparra. Es cierto que los primeros archivos documentales se remontan al siglo XVII pero con toda seguridad esta actividad sería explotada por el mundo árabe en la Edad Media.

El coto arrocero de Calasparra [os contamos más sobre los arrozales en Calasparra] abarca aproximadamente unas 400 hectáreas que producen alrededor de 4000 toneladas de arroz al año. Se encuentra situado en un valle por donde transita el Segura, este lugar presenta unas características microclimatológicas muy óptimas para el desarrollo del cereal. 

Las parcelas quedan inundadas por el río, manteniendo un circuito que mueve las aguas constantemente. Esto permite que los riegos se encuentren en las mejores condiciones para el uso agrícola. De este modo se consigue un producto de alta calidad. No en vano Calasparra posee la primera Denominación de Origen (año 1982) en el planeta.

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Arroz, naturaleza y paisaje

En los arrozales de Calasparra no solo nos encontramos cereal. Resulta un perfecto ecosistema para varias especies de animales que encuentran en este paraje un oasis, nunca mejor dicho. Peces, cangrejos, moluscos y anfibios mantienen cuidados estos terrenos de forma natural y sirven de alimento a otras especies como garza real o martín pescador.

Por otro lado los valores paisajísticos del lugar son de lo mejor que podemos encontrar en la Región de Murcia. La paleta cromática de estas tierras se va transformando con el paso de los meses. Abarca desde los verdes veraniegos hasta los dorados del principio otoñal.

Las similitudes de Calasparra con China

Sabemos que el arroz de Calasparra está considerado uno de los mejores del mundo. Pero si hablamos de una milenaria cultura arrocera, sin duda volvemos la mirada hacia China.

No hay duda que este cereal es el centro de la cultura gastronómica en este país oriental. En aquellos lares encontramos la etnia buyi, que hace unos 6000 años pusieron en práctica este cultivo que les llevó a ganarse el sobrenombre de “pueblo del arroz”.

Mantienen una sólida y exclusiva experiencia en las técnicas para el cultivo del arroz que ellos llaman de “arroz, pato y pez”. Para mejorar la calidad del cereal y preservar las tierras, crían peces y patos en sus arrozales. Éstos se alimentan de semillas e insectos dañinos para el cultivo, controlando la propagación de plagas y enfermedades con un método totalmente sostenible. Al mismo tiempo sus excrementos se emplean como fertilizante orgánico, totalmente natural, libre de químicos y pesticidas. 

Aquí tenemos el ejemplo. Si quieres producir alimentos ecológicos y de primerísima calidad, la naturaleza siempre te echará una mano.

 


Fuentes: Revista Instituto Confucio. Septiembre 2015. Volumen 32 y murcianatural.carm.es



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